La industria automotriz japonesa es indiscutiblemente una de las más prominentes y competitivas a escala planetaria. Dos elementos se combinan para que esto sea así, la tradición de trabajo manual sistemático y el conocimiento científico y tecnológico. Dignos representantes de esta herencia histórica son Rioji y Andy Sasao.
Rioji, de la generación nissei y Andy, sansei, son padre e hijo que están al frente de un taller mecánico especializado en marcas de vehículos japoneses, ubicado en Ciudad del Este. Rioji aporta el conocimiento autodidacta y la vasta experiencia en el rubro, “yo aprendí por mí mismo la mecánica. Como decía mi papá, para eso cada uno tiene su inteligencia, cada uno nace con su inteligencia y su don para el trabajo”. Y Andy incorpora los conocimientos de su generación “por ahora, que la tecnología va avanzando me gusta más la parte electrónica del vehículo. Los modelos nuevos son todos a inyección y hay poca gente capacitada en eso, y me gusta esa parte porque me permite descubrir cosas nuevas”.
Ambos le dedican sus mayores esfuerzos al taller, arrancan el trabajo a las siete de la mañana hasta caer el sol. Si bien señalan que es importante la asiduidad de los clientes para que el negocio funcione bien, destacan que lo más importante es “el detalle en cada trabajo que uno hace”.
En Rioji coexisten un artesano y un agricultor, él denomina Himatsukuru, que está relacionado al tiempo, a hacer el tiempo. “Esa es mi voluntad para ganar más tiempo, anteriormente como agricultor trabajaba hasta las doce de la noche y esa costumbre es la que traemos desde antes, estamos acostumbrados a trabajar más horas. En mi tiempo libre, hago cualquier invento. Es así de simple, cualquier cosa fabrico, invento, eso me gusta. Para nuestra utilidad inventamos”.
Si bien la pandemia ha significado un problema para el taller mecánico, han sabido salir adelante con mucho esfuerzo. Principalmente por la calidad del trabajo que realizan, y porque a partir de Andy implementaron el servicio de atención a domicilio a través de las redes sociales.
“Yo aprendí por mí mismo la mecánica. Como decía mi papá, para eso cada uno tiene su inteligencia, cada uno nace con su inteligencia y su don para el trabajo”.
